viernes, 6 de diciembre de 2013


La educación actual de México, tiene rezagos en cuanto a lecturas (aproximadamente 65 años) y matemáticas (aproximadamente 35 años), este indicador es alarmante, pues un país con menos conocimientos es más fácil de dominar a sus habitantes. Saber que los mexicanos sólo leemos medio libro al año y que tenemos un presidente que se traba al decir tres nombres de libros que han marcado su vida (a pesar de que va a presentar un libro de su autoría). Con lo anterior no es de extrañar que en este país se aprueben leyes que vayan contra la calidad de vida de la mayoría y favoreciente para unos cuantos. Es por eso que, desde mi punto de vista, afirmo que la educación es la base de una nación digna.

Después de leer a Juan Carlos Amador Hernández y a Guadalupe Ríos de la Torre; me queda claro que la educación en México ha tenido un proceso lento, puesto que hasta 1925 se funda la SEP; es decir, antes la educación era para unos cuantos. Como menciona Guadalupe Ríos, "para las familias decentes"; por lo tanto los marginados y pobres no tenían acceso a ella. Además la educación se centraba en aparentar buenos modales, tan es así que existían manuales de como comportarse frente a la sociedad.



Ahora bien, por otro lado la educación de la mujer dentro del porfiriato, se ve limitada a las apariencias, a ser independiente de un hombre, a cuidarse para él, atenderlo y estar a su merced, pero además también estar al pendiente de la familia.  Obviamente tiene en el fondo algo muy rescatable, que es la "familia". Pero se anteponía a la voluntad de algunas mujeres.

Ahora bien, la educación actual esta siendo atacada por la inseguridad, pobreza, baja rendimiento académico, deserción y falta de compromiso en los profesores.  A comparación del porfirismo tenemos grandes ventajas; escuelas publicas, organismos descentralizados que apoyan la educación, un modelo educativo más incluyente, en cuestión de géneros.

Así pues, en vista de lo anterior mi ideal de educación es; una educación dónde los niños y jóvenes aprendan a ser críticos, analíticos y reflexivos. Sin dejar de lado las asignaturas técnicas.  Es decir, que la lógica y filosofía se incluyan de manera más formal en las escuelas, que los alumnos pregunte sin limitaciones, que sean imaginativos e innovadores. Nos ayudaría, el hecho de tener asignaturas como:

Auto-sustentabilidad
Lenguas indígenas
Apreciación de culturas indígenas

Por nombrar algunas, pero que estas asignaturas se acerquen al contexto del alumno, que desde la realidad del mundo actual y del contexto de los estudiantes sea aplicado a las aulas. Además que no termine el trabajo en ellas, sino que trascienda y destaque en la colonia o comunidad donde se localizan.


Para concluir, la educación debe de seguir transformándose en un agente de cambio hacia la libertad, la multiculturalidad, el respeto y la paz.  Rescatando ante todo la realidad de la sociedad.